Película (Trailer) – 2017.

Mujeres Invisibles expone de manera íntima el relato de seis mujeres de diferentes edades y sectores sociales que han sido madres y que por decisión propia o de terceros con más poder, se separaron de algún hijo. Esta película intenta abrir una puerta, ver ese otro lado, ubicarnos con sensibilidad y realismo en el lugar de la mujer, comprender que la realidad es un tejido de circunstancias social-histórico-culturales muy complejo que condicionan y determinan a esas mujeres a asumirse cómo únicas responsables de la maternidad, siendo luego víctimas de la estigmatización, el silencio y la mentira.

“Mujeres invisibles”, un documental para pensar sobre la maternidad

En Agencia Télam.

La ópera prima de Clara Becerra expone de manera íntima el relato de seis mujeres de diferentes edades y sectores sociales que han sido madres y que por diferentes razones se separaron de algún hijo.

La directora de “Mujeres Invisibles” explica que el documental busca abrir una puerta para poder pensarnos como sociedad. “Comprender que la realidad es un tejido de circunstancias social-histórico-culturales muy complejo que condicionan y determinan a esas mujeres a asumirse cómo únicas responsables de la maternidad, siendo luego víctimas de la estigmatización, el silencio y la mentira”, presenta Becerra en la sinopsis de su ópera prima que podrá verse este viernes a las 20 en el espacio teatral “La Gloria”, ubicado en la calle Yatay 890, CABA.

“Se asocia la maternidad a la mujer, excluyendo todo lo otro, sobre todo al padre, y se imprime como natural y universal la idea del instinto materno. De esta manera, las mujeres que no desean a sus hijos o no pueden criarlos, irían contra la naturaleza, contra la fuerza y bondad del instinto. Esta idea no sólo está cargada de prejuicios, sino que deja en la oscuridad al conjunto de situaciones que llevan a la mujer, por ejemplo, a no desear o no ser capaz de maternar un hijo, impidiendo comprender una realidad que se caracteriza por ser, ante todo, muy compleja”, explica sobre la película.

Como mujer y madre que soy no pude evitar sentirme identificada con todas, a pesar de las diferencias en cada historia personal y mi propia historia, en una sociedad donde está naturalizado que un padre puede estar ausente o abandonar al hijo y a la madre; las mujeres somos las únicas responsables de la maternidad, y por lo tanto si una mujer no desea o no puede criar a su hijo es juzgada y estigmatizada.

Becerra tomó contacto con estas historias a partir del 2011 cuando Alejandro Incháurregui quien era en ese entonces Director Provincial del Registro de Personas Desaparecidas de la Provincia de Buenos Aires la llamó para trabajar en carácter de documentalista. “Allí funcionaba el Equipo de Búsqueda de Identidad de Origen, quienes ayudaban a los hijos adoptados y/o apropiados a buscar a sus familias biológicas. Así conocimos a estas mujeres y con ellas surgió la necesidad de indagar en el conjunto de situaciones que lleva a una madre a tomar la decisión de entregar a un hijo o de no poder criarlo”.

“Socialmente está naturalizado que un padre puede abandonar al hijo, pero en el caso de la madre se juzga”. Por eso, afirma, “el cine es fundamental para hacer visible estos temas que son tabú en la sociedad”.

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